Sabes
que siempre he odiado bailar. En el colegio solía quedarme atrás
cuando pedían volutnarios.
Sin embargo, ahora estoy aquí, dejándome mecer por ti como si fuera una hoja cayendo del árbol.
Como si siempre lo hubiera hecho contigo, como una vieja amiga.
Sin embargo, ahora estoy aquí, dejándome mecer por ti como si fuera una hoja cayendo del árbol.
Como si siempre lo hubiera hecho contigo, como una vieja amiga.
Traes
contigo todos los recuerdos de lo que he vivido hasta ahora. Y aunque
hace mucho tiempo que tengo agujeros en la memoria, soy capaz de
memorizar todos los movimientos que tengo que hacer esta última vez.
Con el roce de tus dedos, puedo ver pasar las estaciones y con ellas,
cosas que ya no volverán.
Contemplo mi cara mojada por la lluvia aquella vez que, siendo niña, me fugué con mi primer amor y la tormenta nos pilló en el camino. La sonrisa de mis labios no se borró ni cuando me castigaron y pasé una semana enferma.
Recuerdo aquel verano en el que, tras la guerra y más de un año sin vernos, el que sería el padre de mi hija me me besó en el aeropuerto y dijo que volvía para quedarse.
Aún tengo grabado en la piel ese momento en el que la pequeñita mano de mi Mérida toco la mía, como lo haría en un futuro la de su propio hijo.
Tu aliento es tan frío como la vez que vi morir el amor detrás de la puerta del hospital, y la sensación de sentirme sola sin él, pese a que los míos me arroparan.
Contemplo mi cara mojada por la lluvia aquella vez que, siendo niña, me fugué con mi primer amor y la tormenta nos pilló en el camino. La sonrisa de mis labios no se borró ni cuando me castigaron y pasé una semana enferma.
Recuerdo aquel verano en el que, tras la guerra y más de un año sin vernos, el que sería el padre de mi hija me me besó en el aeropuerto y dijo que volvía para quedarse.
Aún tengo grabado en la piel ese momento en el que la pequeñita mano de mi Mérida toco la mía, como lo haría en un futuro la de su propio hijo.
Tu aliento es tan frío como la vez que vi morir el amor detrás de la puerta del hospital, y la sensación de sentirme sola sin él, pese a que los míos me arroparan.
Hay
tantas cosas que desearía haber arreglado, cosas que ahora sé cómo
podría haber evitado...
Pero que tú estés aquí conmigo, en este vals, no es un momento triste. Te he estado esperando con la paciencia de quién aguarda años en alcanzar el éxito. Y aunque es cierto que he perdido demasiadas cosas en este tiempo, esta vez no caen lágrimas de mis ojos, porque ello nunca significó una derrota. Fue un largo aprendizaje para comprender que mi lucha constante siempre fue la victoria y lo que llenó mi vida de emociones. Es por lo que hoy me voy por la puerta grande, tras haber sentido cosas infinitas y haber logrado lo que siempre quise: Vivir.
Pero que tú estés aquí conmigo, en este vals, no es un momento triste. Te he estado esperando con la paciencia de quién aguarda años en alcanzar el éxito. Y aunque es cierto que he perdido demasiadas cosas en este tiempo, esta vez no caen lágrimas de mis ojos, porque ello nunca significó una derrota. Fue un largo aprendizaje para comprender que mi lucha constante siempre fue la victoria y lo que llenó mi vida de emociones. Es por lo que hoy me voy por la puerta grande, tras haber sentido cosas infinitas y haber logrado lo que siempre quise: Vivir.
Me
haces dar vueltas sobre mi misma, al ritmo que tu traje hecho con
sombras va apagando la poca luz que que queda ya en mi. Y así me
marcho para siempre, junto a ti.
¡Me ha gustado muchísimo! Quiero más de esto <3
ResponderEliminarUn beso, nos leemos.
Ohhhhh hasta me sacaste un suspiro bobo.
ResponderEliminarSigue sigue
Hola Mavy!!!!!
ResponderEliminarOhhhh, qué bonito, me ha gustado mucho :D
Espero que te animes a seguir escribiendo, que lo haces muy bien!!
Besos :3333